Las imágenes son elocuentes. Hace poco, el municipio bacheó el ingreso a Villa El Libertador. Pero adentro, el panorama es este. El Centro Vecinal reclama solución y los vecinos, la imploran.
Defensa entre Forestieri y Congreso. Los continuos parches asfálticos provocaron una grieta y un desnivel peligroso para la circulación.
Congreso, entre Río de Janeiro y Totorilla. Es un bache engañoso porque no es fácil de advertir. No es profundo pero es ancho.
Purmamarca, entre Constitución y Cumbre del Perchel. Un caño de Aguas Cordobesas lo ocasionó y nunca se arregló.
Río Negro y Carmelo Ibarra. Cuesta esquivarlo. Ahí pasa el transporte urbano y se hunde cada vez más. Es profundo y peligroso.
Pilcomayo y Mercedes. Siempre tiene agua acumulada Ocupa el ancho de Pilcomayo. Debajo del agua el asfalto está destruido.
Francisco de Mauro entre Molinari y Villa María. El agua servida y el barro taparon el reductor de velocidad que se convirtió en un eficaz diquecito.