Con la consigna “justicia por Federico”, habrá nueva marcha

Convocan a marchar por el crimen de Federico Agüero, el joven de 28 años de barrio Vicor. La convocatoria es para hoy para hoy a las 19,30 en Armada Argentina y Atlántida-

Lo mataron para robarle

(Nota de la edición impresa de octubre)

“Federico Agüero!! ¡¡Esto es por vos!!!!”, se lee en el trapo escrito a mano que sostienen dos vecinas en una de las movilizaciones realizadas por los vecinos para repudiar el horrendo crimen del joven de barrio Vicor.

La muerte siempre es incomprensible, pero la perturbación y movilización es mayor en los vecinos cuando el muerto es un niño o una persona querida.

Federico lo era: tenía 28 años, trabajaba de tatuador y bailaba en una murga de General Paz. Proviene de una familia trabajadora –tenían ferretería en el barrio- era pacífico y callado, y tenía inquietudes sociales. Sus posteos en el Facebook contra el “gatillo fácil” o “en defensa de la educación pública”, así lo acreditan. “Mi hijo… un artista”, comentó su madre Norma Nieto, en uno de esos posteos.

Federico fue sorprendido por malvivientes que lo abordaron para robarle cuando bajaba de un colectivo de la línea 30. Como se habría resistido al asalto, lo golpearon de pies a cabeza hasta dejarlo agonizante en el asfalto de Grenada y Nicaragua. Y murió.

Todo para robarle unos míseros pesos y luego arrojar la billetera vacía cuadras más adelante. Este hallazgo, más el aporte de un testigo, evidencia que el móvil del crimen fue el robo y no un ajuste de cuenta como intentó hacer trascender la Policía. Sin suerte, porque los vecinos se encargaron de poner las cosas en su lugar.

“Fede era un pibe “de diez” no tenía problemas con nadie. No se drogaba, no fumaba, nada. Lo único que hacía era vivir su vida de carnaval, con su murga y sus tatuajes. No se merecía que tres hijos de puta lo mataran a patadas para robarle”, afirma Brian Rojas, que siente una impotencia enorme por la pérdida de un amigo.

“Nos tatuó a todos en el barrio. Tengo once tatuajes hechos por él”, cuenta a La Décima en una de los cortes de calle para reclamar justicia. La muerte de Federico unió a los vecinos en un reclamo en común por más seguridad para todos. “No somos dueños de caminar tranquilos”, se leía en los carteles que portaban.

“Te arrebataron”

“Hijo querido, te arrebataron de mi vida, ¡cómo te voy a extrañar!”; “Qué dolor tan fuerte”; “Que descanses en paz y que en el cielo arme otra murga tu carnaval, tu abuelo estará a tu lado”. Así lo despidió Sergio Agüero, papá de Federico, vía Facebook.

“Es una estupidez pensar que Fede tenía problemas con alguien. Un chico sano de 28 Años. El sepelio fue una tristeza terrible. Una familia desarmada”, cuenta Mercedes Páez, amiga de la familia “desde hace 17 años”.

“La familia Agüero es muy conocida y querida en la zona. Es gente de perfil bajo”, aporta Roxana Perea, titular del Centro Vecinal Vicor.

“Es una injusticia terrible lo sucedido con Fede; lo golpearon hasta matarlo. Estamos enojados y con mucha impotencia porque la policía no hace nada”, afirma Páez.

Luego del crimen, autoridades policiales ofrecieron a los vecinos reunirse para trabajar en prevención. “Ahora vino el jefe a ofrecer una reunión. ¿Ahora para qué? Ahora circulan móviles ¿por cuánto? ¿Por una semana?”, plantea la vecina con descreimiento.

“A Fede le gustaba el rock, era excelente. La violencia y la inseguridad son problemas que empezaron desde que trajeron un asentamiento acá, detrás de ampliación Vicor. Esto fue por un robo porque Fede no tenía problemas con nadie”, dice su tía Marcela Nieto, también presente en una de las movilizaciones.

“Es una excelente familia. Muy unida. Eran su madre, su padre y dos hermanos. Federico viajó por todas partes a los carnavales con su murga y su fiesta. Nunca supimos que el haya peleado con alguien”, insiste su amigo Brian, enojado por los trascendidos policiales que hablaban de una riña por un ajuste.

“Que la policía no ponga en duda nada porque se hizo presente después de 20 minutos y Fede estuvo 40 minutos tirado en el piso con dos policías al lado que no fueron capaces de cargarlo a un patrullero y llevarlo a un hospital que está a diez cuadras de lo que pasó”, describe Rojas, al hacer una reconstrucción del crimen.

Al cierre de la edición en papel de La Décima, la Policía de Córdoba había informado la detención de una persona de 18 años acusada por el homicidio.  El fiscal Alfredo Villegas imputó al detenido del delito presunto de “homicidio en ocasión de robo”.

“No se trabaja bien en prevención”

Críticas y reclamos desde el Centro Vecinal Vicor

Roxana Perea, presidente del Centro Vecinal Vicor, afirma que “el problema de la zona sur es que la policía siempre llega tarde, con el hecho consumado”.

“En la medida en que no trabajemos más en la prevención seguirán pasando estas cosas. Porque los hechos delictivos se incrementan y no hay una solución real, sólo paliativos”, critica Perea.

Uno de los reclamos de los vecinos es la creación de una Unidad Judicial frente a la fábrica Renault para garantizar un mejor acceso a la justicia.

Cuenta Perea que “los delincuentes ya conocen el horario en que la Policía barrial hace los cambios de guardia”. Además de que dice que “son policías jóvenes y sin movilidad”.

Cuestiona también el “cambio constante” de jefes policiales. “Siempre se vuelve a empezar. Se hacen reuniones con la policía pero sirven para descargo de las personas damnificadas. Habría que tener una política de seguridad distinta. De fondo. Tal como está, no funciona”, remarca la vecinalista.

La vecina Mercedes Páez cuenta que atiende su local comercial “detrás de rejas, porque me robaron varias veces y sigo porque es de lo que vivo”. Y aporta que “a Norma, la mamá de Fede, se cansaron de asaltarla y golpearla. Tenían una ferretería y la tuvieron que cerrar”. “No conocemos la tranquilidad de estar bien,  de estar seguros”, dice.

 

 

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