Retomaron sus estudios, pero desertan porque no pueden pagar

En la primaria y secundaria para adultos en el Instituto Nuestra Señora del Trabajo. “El 70 por ciento tiene problemas para pagar la cuota de $ 400”, admite el cura párroco.

Los alumnos del Instituto Nuestro Señora del Trabajo, que funciona en Villa El Libertador y depende de la Arquidiócesis de Córdoba, tienen problemas para pagar la cuota y algunos deciden desertar.

“Tratamos de cuidar a la población de alumnos, sobre todo a los que quieren terminar sus estudios. Pero vemos que por más que se comprometan, no tienen posibilidades y algunos desertan”, revela el cura párroco Juan Pablo Candela al hacer un diagnóstico del impacto de la situación económica actual en el instituto parroquial.

Candela apunta que esto se observa mayormente “en la nocturna”. “Del 60 por ciento que cumplía con el pago de la cuota, ahora cayó al 30 por ciento”, precisa el padre. Es decir que hay un 70 por ciento con dificultades para cumplir con el pago de la cuota mensual de 400 pesos.

“Por la noche, hay gente que labura, se le tiene consideración porque demuestran voluntad de terminar. Pero algunos desertan por esa razón (económica) y uno tiene paciencia con los que deciden continuar y adeudan varios meses”, describe Candela.

El Instituto brinda educación a alrededor de 700 alumnos. La mitad de ese número son niños que se educan en los tres jardines y un maternal “Belén”; el resto, cursa la Primaria y Secundaria para Adultos, el Ciclo Básico del Secundario para jóvenes con sobre edad y el Programa de Inclusión y Terminalidad de 14 a 17 años.

El proyecto de un primario

Uno de los proyectos en carpeta de la Iglesia es conseguir plasmar el sueño de contar con una escuela primaria.

“Tenemos tres jardines y un maternal (sala cuna), el CBU y la primaria y secundaria de adultos. En total son 700 alumnos. Pero tenemos un bache: no tenemos escuela primaria para poder darle continuidad a los que egresan de los jardines”, explica.

“Confeccionamos el programa, y todo lo necesario. El lugar, el edificio es lo que falta. Pero estamos proyectando otro espacio”,  señala el cura, que da una pista de dónde podría estar el inmueble. “Pensamos que el barrio sigue creciendo hacia el sur quizás cuando estén las condiciones, estamos gestionando los terrenos”.

 

 

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