Admiten que los servicios municipales se prestan hoy con trabajadores precarizados
Desde el 7 de mayo pasado, la municipalidad de Córdoba casi no presta servicios a los contribuyentes.
Ese día, el Concejo Deliberante aprobó un proyecto de ordenanza del intendente Martín Llaryora que estableció una nueva jornada laboral de seis horas por día para el personal municipal (30 horas semanales), lo que impacta en la consecuente reducción proporcional del salario de los empleados.
El argumento fue que con la caída de la recaudación por la falta de actividad económica se hace “insostenible” el pago de los salarios de los más de 10 mil municipales.
Como era de esperar, el combativo gremio municipal Suoem, acusado por todos los gobiernos de pretender la co-gestión municipal, contragolpeó con un plan de lucha contra el ajuste de horas resintiendo los servicios municipales con quita de tareas y trabajo a reglamento.
Para contrarrestar esto, el municipio lanzó a las c
alles a un ejército de chalecos celestes, que son los llamados “servidores urbanos” y que ya cumplían tareas en la gestión Mestre.
En un principio, los servidores eran carreros nucleados en cooperativas que tenían la función de mantener controlados y limpios los basurales a cielo abierto. Se especula que además de la cooperativa de carreros, habrían ingresado otras de la mano de la nueva gestión municipal.
Realizan tareas de mantenimiento de espacios verdes, pintura de cordones y sendas peatonales, y hasta “control del tránsito”, según denuncian desde el gremio.
El secretario de Gobierno municipal, Miguel Siciliano, admitió hoy en una entrevista al programa El Show de la Mañana que “los servidores ayudan a que este municipio no pare y siga en marcha”.
“Podemos tener todos los conflictos gremiales, pero no podemos permitir una ciudad parada”, dijo Sciliana al programa que conduce Aldo Guizzardi.
“Los #ServidoresUrbanos son trabajadores de la Economía Social que hacen un trabajo increíble”, destacó también el funcionario en su cuenta de tuiter al tiempo que destacó que la gestión LLaryora lo que hizo es fortalecerlos. “Son parte de la @MuniCba desde el 2007, aunque hoy están bancarizados y su trabajo es mucho más transparente”, dijo.
Los servidores son trabajadores monotributistas sociales y cobran una beca de 10 mil pesos mensuales por un régimen laboral de horas menor a un trabajador formal. El monotributo es un empleo registrado pero precario porque no goza de los derechos de un trabajador formal.
“Verlos trabajar en nuestra costanera, en nuestras plazas, en nuestros espacios verdes nos permite afirmar que tienen una fuerza gigantesca. Hay que tener memoria y hablar las cosas como son. No debemos politiquear con esto”, destaca Siciliano.

El trabajo de los servidores urbanos, usado para proyectar la imagen de un municipio en funcionamiento, es atacado y ridiculizado en las redes por los municipales en lucha.
“Es contradictorio recortar por un lado el salario de los trabajadores y gastar por otro lado en la contratación de empleo temporario ya sea como servidores y promotores”, razonó un delegado gremial consultado por este medio. “Porque además es mentira que nosotros no queremos trabajador, sino que no nos dejan regresar a las áreas de trabajo amparados en la extensión de la recesión administrativa”, agregó la fuente.
