Detienen a los asaltantes del garrafero y buscan determinar si lo del repartidor es legítima defensa
Dos mujeres y cuatro varones fueron apresados ayer acusados de haber integrado la patota que protagonizó un violento asalto contra dos repartidores de garrafas de gas, uno de los cuales se defendió a los tiros e hirió a un sospechoso.
El hecho delictivo ocurrió el 13 de julio en el barrio cooperativo Güemes (a la altura de la avenida 11 de Setiembre) y fue noticia luego de que La Décima compartiera la filmación el video filmado por una vecina.
Los detenidos quedaron imputados por el delito de robo doblemente calificado por el uso de arma y en poblado y en banda, por orden del fiscal de feria de Distrito 2, Víctor Chiapero.
El repartidor que efectuó los disparos se presentó en Tribunales 2 junto con un abogado para dar su versión del asalto y pedir custodia policial, la que ya fue dispuesta.
El fiscal debe determinar si el garrafero actuó en legítima defensa, de lo contario quedará detenido e imputado junto a los malvivientes.
“Matías está aterrado. No quiere hablar con nadie. Él y toda su familia son trabajadores de toda la vida. Y ya había sufrido un asalto tiempo antes. Se desloma trabajando vendiendo garrafas y lo atacaron entre varios. Quizá no se ve en el video captado por el celular, pero lo golpearon a él y a su compañero”, dijo a La Voz el abogado Diego Larrey. “No está imputado de nada, por ahora. ¿El arma? No era suya. Se la sacó a un ladrón y sólo se defendió”, dijo.
El garrafero enfrentó a los ladrones, primero disparando al aire para amedrentar a los malvivientes, y luego, cuando la cosa se puso espesa hiriendo a uno de ellos; mientras, su compañero se puso a resguardar las garrafas en el camión.
Es que al no poder robar dinero, los jóvenes abordaron el camión y sustrajeron dos garrafas de 10 kilos.
Los vecinos del sector contaban que los asaltos contra repartidores y remiseros son constantes, como así también el cobro de “peaje” a aquellos trabajadores que quieren circular por el sector.
“Los ladrones tenían cuchillos, palos y un arma. Matías se defendió y le manoteó el arma a uno de los ladrones y comenzó a disparar al aire para defenderse él y a su compañero. El arma no era suya”, indicó el abogado Larrey.
El letrado insiste en que los agresores “estaban sacados” y que el muchacho se defendió.

