“El cuarteto de hoy se camina y no se baila”

Luego de ser invitados por La Mona Jiménez para bailar en el el escenario del Sargento Cabral, Jorge Alberto Luna (48) y Marcela Patricia Villalba (52) sienten haber tocado el cielo con las manos, aunque su presente es de sobrevivencia.

Se hicieron conocidos tras viralizarse un video donde se los ve bailando cuarteto en la peatonal con un estilo tradicional y vertiginoso, aunque infrecuente para la época.

“Es que el cuarteto de hoy se camina y no se baila”, apunta, crítico, Jorge. Y agrega: “Hacen la vuelta de la calesita, la ronda, y esto hace que la esencia del baile se vaya perdiendo”, reflexiona al hablar con La Décima.

Tras el encuentro con el cordobés más famoso, dice que las redes explotaron de seguidores. “Pasamos de 121.256 seguidores a más de 200 mil en Facebook”, comenta. Pero como de las redes no se vive, y en su caso, de la fama tampoco, tienen que ganarse el pan como artistas callejeros.

Jorge es de Corral de Bustos y Marcela es rosarina, y vinieron hace seis meses a Córdoba Capital a trabajar en un proyecto que se truncó. “Quedamos en la calle”, cuenta él, y por eso recalaron en Villa El Libertador, donde alquilan el fondo de una vivienda ubicada en la calle Arica al 1200.

Jorge pretendía hacer temporada con su personaje de  payaso “Trapito”, pero una noche se puso a bailar con Marcela en la plaza de Alta Gracia y luego de pasar la gorra advirtieron que la cosa podía resultar. Por lo tanto, tomaron la decisión de llevar su espectáculo callejero a un lugar masivo como lo es la peatonal de la ciudad de Córdoba.

Vino el público, el público trajo a los medios, y los medios a  La Mona.

“Somos dos locos sueltos en Córdoba que defendemos el viejo cuarteto cordobés y tratamos de llevar alegría a la gente”, define Jorge el sentido de su trabajo.

“Hay que amarlo al cuarteto, hay que enamorarse de cada tema, de cada música”, dice. Y para que no suene abstracto, aclara: “Amar es meterle sangre y adrenalina”.

Y ritmo, porque por más voluntad que se le ponga, si no sabés coordinar pelvis, cabeza, brazos… en fin, el cuerpo entero, no hay amor que te salve.

“Para llevar el ritmo siempre me guío por el timbal, las tumbaletas, el cencerro o las trompetas”, confiesa Jorge, a quien dice que su baile tiene mucho de “cumbia” también.

Se confiesa, además, un “devoto de Sebastián”, y luego del “viejo Chébere y la Mona que cantaba por una agujita de oro”.

Además de bailarín cuartetero, payaso, “artesano de juguetes” y “reciclador de origen”, Jorge es una de las dos mil personas que el 4 de diciembre de 2006 salió a la calle, en su ciudad de Corral de Bustos, para participar de la “pueblada” que terminó en la quema de los tribunales de la ciudad.

El levantamiento popular se produjo para pedir justicia en el caso del atroz asesinato de la niña, de 3 años, Ariana Sabache.

Por aquella acción, Jorge sufrió cárcel casi un año –“Once meses y veinte días”, recuerda hoy- y, según cuenta El Diario de Villa María, llegó a coserse la boca y un ojo en señal de protesta por la injusta detención en el marco de una “amañada causa judicial que fue denunciada ante los organismos internacionales de derechos humanos”.

“Nunca negué haber estado en la pueblada, pero pagamos buenos por malos”, rememora Jorge a La Décima.

A poco de vivir en Villa El Libertador, fue blanco de la acción de dos motochorros quienes les robaron el reproductor de música que usan para bailar.

“Nos cortaron los brazos porque no teníamos con qué ir a bailar. Gracias a la dueña de la casa que nos perdonó el pago del alquiler pudimos comprar un nuevo equipo, pero no es como el anterior porque la batería dura poco”, dice Marcela.

Jorge se califica de “bohemio y justiciero” a la vez, porque le gusta pelear por las causas justas. Su sueño es comprarse una camioneta y casa rodante para satisfacer su personalidad nómade. A Corral dice que no vuelve porque vivió muchas injusticias.

Hoy solo quiere bailar y hasta se ilusiona con un llamado “del Cabezón Tinelli”. “Sé de buenas fuentes que mi video le llegó”, sorprende al decir. “Yo le aclaré a él que si voy es para demostrar el cuarteto que bailamos, no para abrir las piernas ni mostrar la cola porque soy una mujer grande”, aclara, Marcela, por las dudas, el llamado milagroso se produzca.

 

De la Redaccion

Periodista

One thought on ““El cuarteto de hoy se camina y no se baila”

  • 16 septiembre, 2020 at 4:45 pm
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    Hola gente! excelente la nota.
    Estamos buscando a marcela y a jorge, por casualidad tienen alguna de sus redes para contactarlos.

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