El detenido por el crimen en Comercial tiene antecedentes por robos contra la propiedad

El único detenido por el crimen de Gabriel Alejandro Córdoba, el joven de 21 años baleado en ocasión de robo en una parada de colectivo el domingo, tiene antecedentes penales por delitos contra la propiedad.

Se trata de Raúl Ricardo Gúzmán (34), quien “tiene antecedentes por delitos contra la propiedad como robo calificado y hurto”, según lo informó el jefe de Homicidios Fernando Jones a La Décima.

Gúzman fue imputado por homicidio en ocasión de robo y según precisó el funcionario policial “el dermotest le dio positivo”. El dermotest es una técnica para detectar restos de pólvora en una persona.

La Policía busca también a un cómplice del asesinato que estaría identificado, aunque no sería un familiar directo de Guzmán, como trascendió entre vecinos.

Hasta el momento, la Policía no dio con el arma homicida ni tampoco con el celular robado.

Cómo fue el hecho

Córdoba resultó asesinado al intentar repeler el robo de un viejo celular a su padre Julio César Fernández (42) en la parada de colectivo de Vélez Sarfield al 6300.

El hecho se desencadena cuando Fernández padre es sorprendido mientras se encontraba orinando en la vía pública, sobre Pasaje Tiger, a metros de Vélez Sarsfield. Eran casi las 20 horas del domingo 26 de mayo y el sector estaba a oscuras.

“Se le acercan dos sujetos uno de campera oscura y otro de campera gris y  mediante amenazas de arma de fuego le sustraen un celular Nokia modelo viejo y al ver esta situación su hijo Córdoba Gabriel le arroja una piedra a los delincuentes y estos le hacen disparos a la altura del tórax”, relata el parte policial.

El joven fue herido de arma de fuego “en la zona intercostal izquierda con salida en glúteo izquierdo” y “en emitorax izquierdo con orificio de entrada y salida”. La segunda herida es la que resultó fatal e imposibilitó salvarle su vida pese a las tareas de reanimación realizadas en el hospital Asturias.

El joven fue trasladado al hospital por dos vecinos que pasaban por el lugar y que se domicilian, uno en barrio Ituzaingó, y otro en Angelelli.  Fernández padre, quien recibió un disparo en la pierna izquierda y salvó su vida, fue trasladado por el servicio del 107.

El joven vivía en una humilde vivienda de calle Virgen de Fátima sin número, era padre de una niña y trabajaba en la construcción.

El hecho está caratulado como “homicidio en ocasión de robo”, pero en la Policía dicen que se investiga todos los posibles móviles porque les llama la atención “el exceso” con el que actuaron los malvivientes para robar un viejo celular.

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