“Esto no es gatillo fácil, es un asesinato a quemarropa”, dijo Nayi sobre el crimen de “Beco”
El prestigioso abogado Carlos Nayi es el defensor designado por la familia de José Antonio Ávila, alias “Beco”, que fue ultimado por policías el sábado pasado en Villa El Libertador.
Ávila fue encontrado muerto en el patio de una vivienda de calle Caracas al 5200 con un disparo en la zona del abdomen.

Por el crimen fueron detenidos los cabos primero Lucas Gonzalo Navarro y Sebastián Juárez imputados como supuestos autores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por su condición de policías, por orden de la fiscal Eugenia Pérez Moreno.
El abogado Nayi recibió esta mañana a los familiares de Ávila en su estudio jurídico y desde allí formuló declaraciones al noticiero de Canal 8.
“Esto no es un caso de gatillo fácil, no hay que equivocarse. Cuando uno habla de gatillo fácil, habla de exceso. Lo asesinaron a quemarropa y esto indica de manera preliminar la escena”, afirmó el abogado.
Y continuó con su argumentación: “Una persona muerta, desarmada, con un disparo producto de un proyectil 9 milímetros. Dos miembros de la fuerza -que no es una fuerza militar, sino civil armada- que no comunican a la superioridad, que no convocan a un servicio médico”.
Además del crimen, el dolor de la familia es porque a Ávila lo dejaron “abandonado como a un perro”, luego de ser baleado.

“Esto sugiere el contenido de una historia que encierra la calificación más grave contemplada en el código penal y cuya respuesta es prisión perpetua”, dijo Nayi.
“Sábado a la madrugada, luego de un intercambio de palabras con su esposa, sale para dirigirse a la casa de un familiar en su motocicleta, y todo lo que ocurrió después forma parte de las especulaciones”, señaló el abogado sobre lo sucedido ese día.
Fuentes de la Dirección de Homicidios relataron a La Décima que Avila iba en la moto junto a un tal “Gringo Vaca” y empezaron a ser perseguidos por los policías motorizados tras eludir un control porque el segundo tenía un pedido de recaptura por haber violado una salida transitoria del penal.
A llegar a la vivienda de Caracas al 5200, propiedad de Vaca, se produjo el desenlace fatal. En un principio se pensó en un hecho de violencia urbana más producto de un ajuste entre particulares, pero luego la historia dio un vuelco total. Además de los testimonios y pruebas recolectadas por los pesquisas, el proyectil de 9 milímetros hallado en el cuerpo de la víctima fue clave para incriminar a los efectivos.
“Lo cierto es que la víctima estaba desarmada, un hombre de 35 años, único sostén de dos criaturas de 9 y 3 años, que vivió como mantero y tenía la enfermedad de esquizofrenia”, detalló Nayi al hacer un semblante de “Beco”.
Los comentarios en el facebook de La Décima de este fin de semana demuestran que la víctima era muy conocida y apreciada por la barriada.
“El compromiso de esta querella es trabajar para la máxima sanción: la prisión perpetua conforme a la calificación legal para honrar a los buenos policías y combatir a los malos”, afirmó Nayi, quien sentenció que Avila era “un hombre que vivía de su trabajo y no había ninguna razón para asesinarlo”.
Desde el Tribunal de Conducta Policial informaron que los dos efectivos fueron pasados a situación pasiva tras el retiro de las armas por parte de la Fiscalía.
