Inseguridad en Nuestro Hogar 3, “Roban a dos manos”

Es jurisdicción del Distrito policial IV

Según un grupo de vecinos de Nuestro Hogar 3, “están robando a dos manos” en el barrio, y la Policía “brilla por su ausencia”.

La seguridad de la jurisdicción está a cargo del Distrito policial IV, con sede en el Parque Sarmiento.

“Los móviles andan por la calle 2, pero acá no entran”, dicen. Con “acá” se refieren a las calles internas del barrio.

Los relatos de arrebatos y robos contra la propiedad son múltiples.

“No es justo que no pueda salir a comprar o a caminar”, comenta Belén Videla, quien se pregunta “¿dónde está la Policía?”.

“El otro día, en horas de la siesta, dos menores en moto se le cruzaron a un hombre y se bajaron para robársela”, cuenta Videla alarmada por ver la osadía de los menores que delinquen.

Rocío Brito cuenta que “iba en la moto con mi novio y uno le puso un arma en la cabeza para robársela”. No la recuperaron más.

Cristina Avila dice que los cacos andan tanteando “los candados” de las casas. Y usan como escondite el baldío lindante con las manzanas 17 y 8 cubierto de malezas de tres metros de altura.

“Uno que traía una llave robada estuvo escondido unos cinco minutos y salió caminando como si nada”, detalla Felisa Velázquez.

Pedro Lescano dice que “llamás al 101 y recién a las dos horas aparece un móvil”.

Acusa también complicidad policial con el delito. “Los ladrones se enteran quién denuncia”, dice. “Acá dejás un escobillón afuera y te lo roban”, grafica.

Baldío y calle tapón

Los vecinos de la Manzana 17 y 8 reclaman al CPC 6 Villa El Libertador que los ayude con la limpieza del baldío que pertenecería a un ferretero del sector.

“El señor se había comprometido a limpiarlo, pero no hizo nada”, denuncian los vecinos. Fue cuando los vecinos amagaron con ocuparlo.

También piden la liberación de la calle lateral al baldío.

Alacranes, víboras, lagartijas… sale de todo del baldío, que hace de tapón cuando llueve y todo se inunda.

“Yo tengo una copa de leche y una escuelita de fútbol no puedo vivir con esta mugre”, dice Felisa Velázquez.

Dejá una respuesta