“Lo dejé volar”, dijo la madre del cordobés muerto en España
Marcia Besso, la madre de Rodrigo López Besso, el joven cordobés de 25 años que cayó de un acantilado en España el pasado 3 de junio y que falleció este domingo, habló del triste momento que atraviesa la familia.
“Lo dejé volar”, dijo en alusión a la muerte de su hijo que sufrió muerte cerebral luego del trágico accidente. La familia es oriunda de barrio Comercial.
El joven cayó de un acantilado en Los Abrigos, un pueblo costero de España cercano a Tenerife, cuando los investigadores creen que estaba pescando.
Marcia viajó al lugar para acompañar a su hijo y ahora buscará poder repatriar el cuerpo. Dijo que todo este movimiento tiene un costo aproximado de 10 mil euros.
“Estuve el sábado a la tarde con él más de una hora y media y notaba que la respiración había empezado a bajar y empezó a sonar la alarma de los monitores, salí corriendo a buscar a una enfermera porque le estaba ingresando muy poco oxígeno al cerebro”, relató Marcia al programa El Show de la Mañana.
Y continuó: “En ese momento lo reanimaron, me hicieron entrar porque ya se encontraba bien, pero me dicen que lo tenían que reconectar porque no tiene fuerzas para respirar”.
Detalló que “en otras oportunidades lo tenían conectado a la noche y a la mañana le sacaban el respirador”, pero recalca que cuando lo dejó el sábado “le noté raro sus ojitos”.
Ya el domingo, cuando estaba saliendo para el hospital, “llegué y me dicen que Rodri estuvo malito anoche, después que vos te fuiste luchamos, luchamos y el cerebro se paró”.
Contó que “él tenía firmada el alta ya de terapia, estaba esperando una habitación en planta neurológica, pero no podía estar en terapia porque había muchos gérmenes”. Precisó que “ya no tenía nada conectado, lo único que tenía conectado era un suerito que le pasaban la alimentación y otro suerito que le pasaban medicación y una sonda para que orinara”.
“Todos los días le hacían la rehabilitación con fisioterapia, él sentía dolor porque los médicos le hacían la prueba de dolor y lo pellizcaban en la panza. ¿Qué pasó? No sé”, dijo respecto a que su hijo había experimentado una leve mejoría con los días.
Su madre aún alberga la sospecha de que no haya sido un accidente lo ocurrido con su hijo. “La bandolera de él apareció cortada y faltaba su billetera”, apuntó. Pero indicó que la Guardia Civil le ratificó que todo había sido un accidente.

