Más de 2.000% de aumento, en productos de la canasta básica en el cuarto gobierno K
El ex secretario de Comercio kirchnerista Guillermo Moreno afirmó que el gobierno de Alberto Fernández termina siendo “peor” que el de Mauricio Macri, no solo porque empeoró los indicadores sociales y económicos heredados, sino porque se metió con la comida del pueblo.
“Los sectores populares podían esperar de Macri que te saque la comida de la boca, pero no lo podían esperar de este gobierno y terminaron sacándole la comida de la boca”, aseveró en esta entrevista.
Una manera de confirmar los dichos del exfuncionario de Néstor y Cristina de Kirchner es ver cómo evolucionaron los precios de los alimentos y bebidas en estos últimos casi cuatro años.
Para eso, tomando de base la estadística del Índice de Precios al Consumidor del Indec, comparamos el precio de algunos alimentos y bebidas de la canasta básica de diciembre de 2019 (cuando asume el cuarto gobierno kirchnerista de la mano de Alberto Fernández) con los del último dato conocido, setiembre de este año.
En el comparativo, impacta el aumento de precios registrado, muy por encima muchos del 1000 por ciento. Esto en el marco de una inflación de 140 por ciento anual y de 12,7 por ciento en setiembre. La acumulada en el cuarto gobierno kirchnerista alcanza casi el 800 por ciento.
Sin entrar en la discusión de los formadores de precios y de la evolución del salario real durante todo este tiempo, vamos al dato real: al salto descomunal que pegaron los precios en estos casi cuatro años, lo que es muestra del descalabro económico actual.
Una verdura esencial como la papa aumentó 2181 por ciento entre diciembre de 2019 y setiembre de 2023. El kilo pasó de valer 27 pesos, a costar en la actualidad 616 pesos.
El azúcar, otro alimento esencial, subió 1877 por ciento; de 44 pesos que costaba el kilo en diciembre de 2019, pasó a valer 870 pesos.
Los huevos de gallina (1285%), la carne picada común (1007%), la naranja (1626%), el tomate redondo (1200%) y la manzana deliciosa (1055%)
Alberto Fernández había prometido devolver el asado a la mesa de los argentinos. A través de un spot de campaña, mostraba cómo en el gobierno de Macri las parrillas estaban ocupadas por otras cosas menos por carne vacuna. En estos cuatro años, el kilo de asado pasó de costar 289 pesos a costar casi 3.000 pesos (884% más). En carnicerías se encuentra muy por encima de esos precios.
Un alimento tan básico como el arroz blanco simple aumentó 921 por ciento en estos casi cuatro años. El pan francés, 807 porciento. El kilo de pollo entero 873 por ciento. El dulce de leche, alimento bien argentino, 741 por ciento. Y ni hablar de comer un filet de merluza para nutrir de omega 3 al cuerpo: 1023 por ciento el kilo en cuatro años.
Reiteramos que los porcentajes surgen de comparar la estadística oficial del Indec, no son interpretaciones ni estimaciones arbitrarias de consultoras dedicadas a estos menesteres.
Es dato que mata relato. El nuevo relato de que podemos estar peor (campaña del miedo), estando ya pésimos. 

