Muere a los 43 años la modelo Silvina Luna
La actriz y modelo Silvina Luna falleció este jueves a los 43 años en el Hospital Italiano del barrio porteño de Almagro, donde estaba internada desde el pasado 13 de junio, como consecuencia de un agravamiento de su estado de salud producto de una mala praxis del médico Aníbal Lotocki, quien en 2011 le produjo una intoxicación de metacrilato que le provocó hipercalcemia e insuficiencia renal.
La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores, que en una publicación en sus cuentas oficiales despidió “con profunda tristeza” a la artista y envió sus condolencias “a sus familiares y seres queridos en este momento de gran dolor”.
La Asociación informó también que no se realizará velatorio y que sus restos serán despedidos mañana a las 11 en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.
Luna -que saltó a la fama en 2001 cuando formó parte de la segunda edición del popular reality “Gran Hermano”– había ingresado al centro asistencial para tratarse por una bacteria que le impedía estar en condiciones para un trasplante de riñón. Es que, según ella misma relató meses atrás en sus redes sociales, su estado requería ya por ese entonces que se hiciera diálisis de manera habitual varias veces por semana.
Cuando fue ingresada a principios de junio al Hospital Italiano, la modelo dejó un mensaje en el que contaba que empezaba “un nuevo camino al trasplante”.
“Por ahora viene todo perfecto. Contenta con eso. Ya empecé otro camino que me tiene entusiasmada, que es el camino para combatir esta bacteria”, había aseverado.
Luna -que saltó a la fama en 2001 cuando formó parte de la segunda edición del popular reality “Gran Hermano”– había ingresado al centro asistencial para tratarse por una bacteria que le impedía estar en condiciones para un trasplante de riñón. Es que, según ella misma relató meses atrás en sus redes sociales, su estado requería ya por ese entonces que se hiciera diálisis de manera habitual varias veces por semana.
Cuando fue ingresada a principios de junio al Hospital Italiano, la modelo dejó un mensaje en el que contaba que empezaba “un nuevo camino al trasplante”.
“Por ahora viene todo perfecto. Contenta con eso. Ya empecé otro camino que me tiene entusiasmada, que es el camino para combatir esta bacteria”, había aseverado.
El metacrilato
El jefe de la división de Cirugía Plástica del Hospital de Clínicas José de San Martín, Marcelo Bou, señaló que “el producto que le inyectaron” a Silvina Luna le produjo “hipercalcemia y finalmente insuficiencia renal crónica”, y recordó que de los “rellenos aprobados el más común es el ácido hialurónico”.
“Es probable que todo haya sido como consecuencia de su insuficiencia renal producto de la reacción que produjo el metacrilato o lo que haya sido que le pusieron, porque no hay datos concretos de cuál fue la sustancia inyectada hace muchos años en la región glútea a la modelo”, sostuvo Bou en diálogo con Télam, quien dijo estar “conmovido” por “la muerte de una persona joven que lamentablemente no debería haber sucedido”.
La actriz y modelo se encontraba internada desde el 13 de junio en el Hospital Italiano de Buenos Aires, a causa de una hipercalcemia que le produjo una insuficiencia renal originada en las cirugías estéticas que Aníbal Lotocki le realizó en 2011.
“Lo cierto es que esa reacción le produjo a lo largo de los años hipercalcemia o el exceso de calcio en sangre que genera una destrucción de los glóbulos renales y finalmente insuficiencia renal crónica, que finalmente sumado a las infecciones que después chica la llevó al fallecimiento”.
Sobre la utilización de metacrilato, sostuvo que se “utilizó en medicina acertadamente en muchas ramas”, pero ya no se usa.
Consultado en qué consiste este material, explicó que “es una especie de plástico que se puede utilizar como una malla para contener evisceraciones, pero no se puede inyectar libremente en los tejidos porque genera reacciones” como la hipercalcemia.
Luego dijo que “era un producto que venía en ampollas de un centímetro cúbico y estaba autorizado solamente la inyección de hasta cuatro centímetros cúbicos” para rellenos mínimos en labios, surcos, arrugas, defectos pequeños o para mejorar alguna secuela de una cicatriz.
“La cantidad que se necesita para inyectar la región glútea es 100 veces más. Este producto no pudo haber sido porque el costo es tan alto que es inviable. Es probable que le hayan inyectado cualquier otra cosa”, sostuvo.
Para el médico, el producto utilizado en el cuerpo de la modelo pudo haber sido “metacrilato industrial o silicona industrial, porque no hay productos sintéticos habilitados, o sea, aprobados que se puedan inyectar en esa magnitud”.

