Saillen y Catrambone son acusados de asociación ilícita y lavado de activos
El fiscal federal Enrique Senestrari explicó por qué ordenó los procedimientos que desembocaron en la resonante detención del secretario general del Sindicato de los Recolectores (Surrbac), Mauricio Saillén, y su mano derecha, Pascual Catrambone.
Senestrari precisó que ambos sindicalistas se los acusa de presunta asociación ilícita y lavados de activos.
Las actividades sospechadas de ilegales habrían sido realizadas a través de la mutual del Surrbac e incluyen “usuras hacia los afiliados”, el otorgamiento de préstamos “con intereses muy por encima del mercado”, y “el uso de esas ganancias para su propio beneficio”, según declaró el fiscal a la prensa.
Para Senestrari, hubo maniobras de lavado de activos, a partir de la compra de una serie de rodados de alta gama y comunes, de inmuebles, y viajes y estadías costosas, consumos “que no corresponden que se pongan dentro de los gastos de una institución”.
Precisamente, en los procedimientos ordenados por la justicia se secuestraron fajos de billete en efectivo (más de seis millones de pesos), joyas (cadenas, pulseras y relojes de valor) y autos de alta gama, como ejemplo un vehículo Mercedes Benz de un valor no menor a los 100.000 dólares de la casa de Saillen.
Los bienes fueron incautados en los domicilios de Saillen, en barrio Ayacucho, y en el de Catrambone, en el country Fincas del Sur, en la zona sur.
El fiscal dijo haberse “sorprendido” con algunos de los elementos secuestrados durante las 12 horas que duraron los 13 allanamientos que se iniciaron en horas de la mañana del 27 de agosto en la sede de la mutual del gremio, ubicada en la calle Lima al 400, donde se montó un amplio operativo de seguridad con miembros de la Policía Federal, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), y de Gendarmería.
La participación de las fuerzas que responden al ministerio de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, motivaron la acusación del gremio de que tras las detenciones se ocultan intencionalidades electorales para “castigar a los trabajadores por el resultado de las urnas”, en una extraña asociación entre la derrota de Juntos por el Cambio en las Paso y esta decisión.
El Surrbac hizo público su apoyo a la fórmula presidencial del Frente de Todos (Alberto Fernández y Cristina K), y Franco Saillén es candidato a diputado nacional por esa lista.
Senestrari confirmó que el hijo de Mauricio es otro de los imputados por la investigación, al tiempo que negó intencionalidades políticas en su decisión. Más aún cuando es un confeso simpatizante del cristinismo.
“Es una excusa para contaminar para buscar contaminar la causa”, se excusó Senestrari, quien dijo que los titulares del Surrbac se manejaban con una sensación de “total impunidad” y que las pruebas en su contra “son contundentes”. Esa impunidad, dijo, hizo que no se esperaran ser allanados y detenidos.
Dijo que ordenó ahora las detenciones porque junto al juez Bustos Fierro evaluaron que existen elementos de riesgo procesal: “Existen algunas conductas que, en principio, se leen como posibilidad de entorpecer una investigación y de escaparse. Fundamentalmente lo primero”.
Defensa
Luego de pasar la noche del martes 27 en la alcaidía de Tribuanles Federales, Saillén y Catrambone iban a ser trasladados a la cárcel de Bouwer.
El abogado Ricardo Moreno se quejó por lo que consideró una “violación al secreto de sumario”, al referirse a distintas fotos filtradas donde puede verse parte de los elementos secuestrados en los operativos llevados a cabo en los domicilios de los gremialistas.
En tanto, negó que existiera riesgo de fuga o procesal. “Entendemos que no se da, hace tres años ambos comparecen a las citaciones y están a derecho”.


