Se descompensó y el chofer ignoró el reclamo de los pasajeros
Una usuaria del transporte urbano de pasajeros de Villa El Libertador denuncia haber sufrido “abandono de persona” por un chofer de la concesionaria Tamse.
Sandra Sate y Ricardo Amasha tomaron en horas de la tarde el colectivo de la línea 36 , interno 1361, el lunes 3 de julio en Colón y General Paz. Ricardo es una persona discapacitada. A la altura de la Plaza de las Américas, Ricardo empezó a sentirse mal.
“Entonces le dice, no sé quién fue realmente quien le dijo al chofer que si podía abrir las puertas, que pusiera el aire. Dice que no, el aire no se puede poner, no se usa ya. Entonces le dice, bueno, abrí las puertas, porque él ya se empezó a desvanecer”, cuenta Sandra, quien agrega que los pasajeros se empezaron a alborotar y a pedirle al chofer que actúe.
“La gente le empezó a decir, a gritar, que lo lleve al hospital”, cuenta. En ese momento, alrededor de las 18,30 horas, la unidad arribaba a Villa El Libertador. “Llegamos acá a la entrada de la Villa, y entonces él dijo, bueno, no lo puedo llevar con los pasajeros”.
“Se bajó toda la gente y él salió respondiendo que no, que no podía llevarlo, que tenía que esperar las órdenes de la empresa hasta que no sé, se la pasó hablando por teléfono todo el tiempo”, narra Sandra, quien luchaba por la salud de su esposo que acaba de tener una convulsión.
“Yo le decía, por favor, llevamelo a algún lado, llévamelo al hospital, o sea, estábamos a menos de cinco cuadras del hospital”, precisa.
“Mi esposo estuvo entre 30 y 45 minutos tirado ahí en el piso del colectivo”, dice Sandra, hasta que apareció el conductor de una camioneta que se solidarizó con la situación y se ofreció a llevar a Ricardo al hospital municipal. “Mi marido fue bajado por muchísima gente, lo subieron en una camioneta y lo llevaron ellos al Príncipe de Asturias”, puntualiza.
Sate argumenta que decidió hacer pública la situación para que no le vuelva a ocurrir a otro pasajero. “Yo no quiero que le ocurra a otra persona lo que me tocó vivir a mí y sobre todo a mi esposo tirado ahí”, concluyó.

