Segundo paro general de la CGT en solo cinco meses de gobierno de Milei

La CGT concreta este jueves un nuevo paro general contra Javier Milei. Es el segundo paro general a 5 meses de iniciada la gestión libertaria. Tiene como elemento diferenciador clave la estratégica adhesión de los gremios del transporte público, que será determinante para la expectativa sindical de garantizar el éxito de la medida de fuerza.

La huelga se produce en medio del decisivo trámite de la Ley Bases y el paquete fiscal en el Senado, y en un contexto económico-social crítico por el fuerte deterioro de los ingresos de trabajadores, jubilados y los sectores más vulnerables pese a la desaceleración de la inflación de las últimas semanas.

La huelga es un reflejo de las idas y vueltas en la compleja relación que Milei estructuró con el sindicalismo desde su llegada al poder. Si bien semanas atrás el Gobierno inició un acercamiento con la cúpula cegetista que permitió habilitar un canal de diálogo y a partir de allí gestionar con la dirigencia gremial un hachazo sustancial de la reforma laboral incluida en la Ley Bases, los gestos no terminaron de conformar la ambición de los sindicalistas.

En repudio a la presión oficial por imponer un techo a las paritarias y al impacto de las políticas de ajuste sobre múltiples sectores, los espacios más duros de la central obrera, enrolados con Pablo Moyano y el barrionuevismo, redoblaron su ofensiva y forzaron a los grupos más dialoguistas, la alianza que componen “gordos” e “independientes y que dominan la cúpula de la entidad, a asumir un rol más confrontativo con la Casa Rosada.

Frente al endurecimiento sindical el Gobierno desistió de nuevas gestiones para intentar frenar el paro y encarnó desde entonces también una posición más crítica hacia la dirigencia cegetista: primero desautorizó los argumentos de la medida de fuerza (“no tiene pies ni cabeza”, acuso el ministro del Interior, Guillermo Francos), Patricia Bullrich advirtió que se aplicará el protocolo antipiquetes durante la huelga -aunque no hay están previstas movilizaciones- y que se mantendrá habilitada la línea 134 para denunciar extorsiones, y el vocero Manuel Adorni anunció que descontará el día a los trabajadores estatales que se sumen al paro, en un guiño extensivo para que las empresas, provincias y municipios apliquen el mismo mecanismo.

“Los empleados estatales que paren se les descontará sus haberes del día. Quien no va a trabajar y no cumple con su actividad, no cobra”, afirmó Adorni y, tras reforzar la crítica por la docilidad de la CGT con el gobierno de Alberto Fernández, reprochó: “paran los que quieren seguir haciendo de la Argentina un camino de servidumbre”. “No vas a tener ni quién te sirva el café, Adorni”, le retrucó Rodolfo Aguiar, el titular de ATE, uno de los gremios de la CTA Autónoma que junto a la CTA de los Trabajadores de Hugo Yasky se plegarán a la protesta.

También el propio Milei hizo un fuerte posteo contra el paro general convocado por la CGT. “Yo no paro”, dice la inscripción que levantó el mandatario en una fotografía intervenida que publicó en su cuenta de Instagram.

Mafia

“Arrancó la mafia. No dejemos que rompan todo lo que estamos logrando. Nosotros vamos a cuidar a todos los que vayan a trabajar. Llamá al 134 y denunciá”; fue el mensaje de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich en las primeras horas del paro general de la CGT contra el Gobierno nacional.

En ese sentido, la funcionaria pidió no sumarse a la medida de fuerza y concluyó: “Si todos razonamos así, cada actividad es esencial. Por eso, hoy no paremos”.

HOY NO PAREMOS. El alumno sin el maestro pierde futuro. El paciente sin el médico puede tener consecuencias graves. Las fuerzas de seguridad NO PARAN porque saben que tu vida corre peligro. Si todos razonamos así, cada actividad es esencial. POR ESO, HOY NO PAREMOS”, remató Bullrich en su cuenta de X.

“Hay muchísimas líneas de colectivos que quieren trabajar. Ya hemos visto actos mafiosos: miguelitos, rotura de vidrios de colectivos que quieren trabajar, bloqueos a empresas”, expresó sobre los ataques a colectivos que no adhirieron a la huelga.

 

Dejá una respuesta