Tapados de agua, barro y escombros

Vecinos de Villa El Libertador, de la calle Carmelo Ibarra, entre Molinari y Villa María, están “pasando las de Caín” con la obra de drenajes lineales.

Como la obra municipal estuvo paralizada por las lluvias caídas, se sienten literalmente tapados de agua, barro y escombros.

“Esto es una chanchada. ¡Cómo pueden trabajar así!”, afirma, enojado, Rafael Colomer, frentista de Carmelo Ibarra 446.

Hace minutos, la vecina de frente a su casa, barría con fuerza la vereda para sacar la mugre, pero era en vano.

“No estoy contra el progreso, porque hace 40 años que queremos dejar de vivir con las aguas servidas. Pero si van a hacer una obra que la hagan bien y no así: que un día vienen y otro no”, afirma Colomer.

La misma queja la hicieron en el pasado reciente los comerciantes de la calle Defensa por las demoras en la finalización de la obra de pavimentación en el ingreso a Villa El Libertador.

 

Al momento de nuestra visita –viernes 25 de octubre por la mañana- había cuatro personas en torno a la obra, entre ellos un operario intentando extraer el agua de lluvia del interior de la zanja.

Hasta el momento, lo construido son unos pocos metros de longitud y cuatro de profundidad.

“La lluvia nos está matando”, se excusa Jorge Córdoba, de la constructora Toinar SRL, que actúa como subcontratista de la adjudicataria de la obra Cocyar SRL, de la provincia de Santa Fe.

“Somos de Noetinger, hicimos las cloacas allí”, cuenta Córdoba, quien dice entender la impaciencia de los vecinos aunque no la comparte.

“Les pedimos paciencia, con  este clima no se puede trabajar porque cuando cavas todo se desmorona y es peligroso”, explica.

 

Los vecinos se sienten acorralados en sus propias viviendas porque no pueden desarrollar una vida normal. No pueden sacar el auto cuando quieren; con la inseguridad reinante tienen que caminar unas cuadras para tomar el colectivo y eso les genera zoaobra;  deben andar esquivando escombros; y barrer todo el tiempo.

Están visiblemente alterados porque ven una obra más paralizada que activa.

 

 

“Como vecinos estamos aislados, tapados de barro”, comenta Charo Murúa, en el Facebook de la Décima.

Olga Santillán dice que “hace un mes que vinieron y no pisaron más”, y agrega que “hay mucha agua acumulada que empieza a comer el asfalto y a meter la humedad en la casa”.

“Yo creo que no tienen idea de lo que hacen”, dice Colomer. “Y el municipio debería venir a controlar porque esto es lo último de lo último”, dice, crítico.

 

Además de las cuatro personas, en el lugar se ve solo un camión remolque y una pala mecánica.

La obra fue licitada en13 millones de pesos y tiene un plazo de ejecución de 90 días para zanjar 1.300 metros lineales. Parece improbable que se pueda cumplir ese tiempo cuando unos pocos metros demandaron casi dos meses.

La obra prevé instalar un conducto de PVC de 200 milímetros de diámetro y construir una estación de bombeo que elevará los líquidos extraídos con destino al Canal Maestro Sur. Así se busca beneficiar a 4.000 vecinos que viven en las 34 manzanas más afectadas por el ascenso de la napa freática.

Los trabajos se desarrollarán en el perímetro compuesto por las calles Carmelo Ibarra, Francisco Pablo de Mauro, Villa María y Calamuchita.

El zanjeo comenzó en Carmelo Ibarra, desde Villa María.

La zanja continuará por Calamuchita y de allí hasta la calle De Mauro. De modo que resta mucho tiempo de obra por recorrer todavía y, seguramente, mucha polémica por delante.

 

 

De la Redaccion

Periodista

One thought on “Tapados de agua, barro y escombros

  • 28 octubre, 2018 at 12:20 am
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    Le solucionan el problema a lo de la Villa sacando el agua freatica, y se la manda al canal Maestro Sur,de esta forma La Mierda va a formar una CLOACA a cielo abierto que abarcaran a los Barrio Carbot Santa Rosa Mirissi Comercial Horizonte Sur Cabo Mayor Farina Latino Los Olmos etc…

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