Treinta años de pobreza crónica en Argentina

Según un informe del Cippec, en los últimos 30 años la tasa de pobreza medida por ingresos nunca fue menor al 25%. Casi la mitad de esas personas tiene menos de 15 años. Y aun cuando el país crezca seguirá habiendo un 26% de pobres.

El Cippec es el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, “una organización independiente, apartidaria y sin fines de lucro que produce conocimiento y ofrece recomendaciones para construir mejores políticas públicas”, según se lee en la web.

El informe asegura que casi la mitad de las personas en situación de pobreza crónica tiene menos de 15 años, el 70% tiene un nivel educativo bajo y, si bien la mayoría de los adultos tienen trabajo, éstos son precarios y sin aportes de seguridad social y cobertura de salud.

Lo revelador del informe es cuando afirma que la pobreza en Argentina tiene un piso difícil de perforar y en los últimos 30 años la tasa de pobreza medida por ingresos nunca fue menor al 25%.

Gala Díaz Londeau, una de las autoras y especialista del Cippec declaró a Radio Cadena 3 que “hay gente que nunca salió de la pobreza y vive en pobreza crónica” desde siempre. Y lo más preocupante es cuando advierte que “aun cuando crezcamos a una tasa del 3% anual, tendríamos un 26% de personas en situación de pobreza, es decir que pasaríamos del 32% al 26%”.

“En los últimos 10 años Argentina es el país de la región que menos disminuyó la pobreza, mientras que otros como Perú y Bolivia bajaron un 20% las tasas de pobreza. Esto es por varias cuestiones y sobre todo por cómo impactan las políticas públicas”, advirtió.

El informe del Cippec sostiene que entre 1983 y 2018 “la pobreza solo disminuyó en el rebote de las dos crisis macroeconómicas profundas que vivió el país, y en el período de excepcionales circunstancias externas durante parte de los 2000”.

Durante ese período el PBI per cápita creció a menos del 1% anual, un escenario “no propicio para alimentar un proceso sólido de reducción persistente de la pobreza”, sostiene el documento.

En ese mismo lapso, los indicadores de pobreza (siempre medida por ingreso) se redujeron en casi todos los países de América Latina en los 2000 y también en la presente década, aunque a tasas menores.

El estudio se centra en el 10% de los hogares más vulnerables con más probabilidad de persistir en la pobreza, a quienes define como pobres crónicos. Ellos constituyen el “núcleo duro de la pobreza”: son personas que, aún en periodos económicos favorables, tienen bajas posibilidades para salir de la pobreza.

Díaz Londeau remarcó que “no necesariamente hacen falta más recursos” para superar la pobreza. Por el contrario destacó que “se invierte muchísimo” pero señaló que “no tiene el impacto que quisiéramos”.

De la Redaccion

Periodista

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