Tremenda injusticia: Rigonatto dejará de ser el director del Marta Juana González
Los fríos papeles de escritorio dirán que Ricardo Rigonatto no aprobó el concurso para ser nombrado director titular de la escuela Marta Juana González, en Villa El Libertador. Y que por ese motivo ha resuelto pedir el traslado y dejar la escuela este último año.
La burocracia educativa, por acción u omisión, comete una injusticia para un educador ejemplar de la zona sur de la periferia de la ciudad. Lleva 15 años en la institución y 12 años como director interino.
“Dejé la vida en esta escuela, pero así son las reglas del juego”, dice Rigonatto a La Décima. Suena resignado y dolido del otro lado del teléfono.
“Algunos se alegrarán con la noticia y otros se enojarán porque no podés conformar a todos. Pero me voy con la frente alta y mucha dignidad”, afirma.
Rigonatto siente que la convocatoria al concurso fue un argumento perfecto para desplazarlo.
“No me querían en la escuela hace rato por las tomas, los reclamos. La forma más fácil de sacarme era entonces con el concurso”, acusa Rigonatto.
La escuela fue noticia en el 2016 por una toma de varias semanas protagonizada por los padres de los alumnos para reclamar mejoras edilicias. Rigonatto apoyó siempre esos reclamos y de alguna manera siente que ahora se lo facturan.
Los indicios que lo hacen pensar en una “mano negra” detrás de su desaprobación es que “de 30 escuelas en la zona, se concursaron los cargos de director para tres. Hay escuelas que no se concursan jamás y esperan hasta que se jubilen los directores”, dice.
El otro indicio es que “tenía una enemistad manifiesta con la presidente del tribunal evaluador porque la había denunciado años atrás”.
Lo “bocharon” en la primera instancia del examen escrito, lo que impidió que pasara a las otras tres instancias de evaluación. El cargo lo ganó una oponente con un año de docencia en esa escuela y varios años de antigüedad en otros establecimientos.
“Podría seguir como vice pero prefiero pedir el retiro para no ver que todo lo construido se deje de lado”, razona Rigonatto, quien ve esto como un “desarraigo”.
En el 2014, Rigonatto fue nominado –entre otros- a “Cordobés del año” por La Voz del Interior por su compromiso docente y “acción superadora a los reclamos, las quejas o la resignación silenciosa”.
Se buscaba destacar su compromiso en crear una cooperativa de trabajo dedicada a la fabricación de carbón como salida laboral para que los chicos de un barrio humilde comiencen a vincularse con el mundo del trabajo en forma paralela a los estudios. Además de crear huertas y viveros comunitarios, proyectos en los cuales obtuvo premios en la feria de ciencias.
En diciembre, cuando se terminen las clases, la comunidad educativa de Marta Juana González y Villa El Libertador entero perderán a un tipo trabajador y de una humanidad inmensa, pero sobre todo, a un educador comprometido e inspirador para los alumnos.



Es muy grave lo que hacen con Rigonatto, no cualquiera trabaja en una zona como villa el libertador y como lo hizo el . Quizás el problema fué que no se volvoa la polituca. Pero el no es politico es docente de vocación. Muy triste e injusto. Vamos a ver cuánto dura la próxima. Repito no es fácil. Un abrazo maestro!!!!