Adjudican los femicidios por policía al contexto de violencia en general

Desde la Policía de Córdoba salieron hoy a intentar una explicación por los femicidios cometidos por miembros de la fuerza con sus armas reglamentarias.

En l madrugada del domingo 10 de octubre, la sargento Carolina Figueroa fue asesinada de varios balazos por su pareja, el suboficial Carlos Suárez, quien posteriormente se suicidó. Este hecho se sumó a otro femicidio ocurrido el 4 de octubre cuando Romina Depetris fue asesinada por el suboficial Ezequiel Seia, en la localidad de Silvio Pellico. Seia también se quitó la vida con el arma reglamentaria.

Estos hechos pusieron en cuestionamiento los controles internos de salud mental que hace la Policía de Córdoba sobre sus subordinados que portan armas.

En este sentido, Gabriel Bosque, jefe de Medicina Laboral de la Policía, dijo este martes que los casos de violencia en general, y de violencia familiar en particular, “institucionalmente preocupan y ocupan”.

“Las luces amarillas o rojas no las prendemos a hechos consumados, la institución viene trabajando con una política preventiva muy fuerte. Es por eso de que hay resoluciones para valoraciones periódicas del personal policial que se venían haciendo y se intensifican para hacer un trabajo preventivo”, señaló Bosque a Radio Suquía.

Bosque dijo también al noticiero del 12 que estos hechos también se inscriben “en un contexto de violencia en general”, en el que los efectivos no están exentos. Pero el agravante en el caso de los policías es que estos portan armas las 24 horas del día.

Remarcó que “ante la más mínima sospecha o información de un tema relacionado con la violencia de género, aunque sea leve, inmediatamente se retiene el armamento y se hacen valoraciones correspondientes”. “Y no recupera el armamento hasta que no pase todos los filtros”, aseguró.

“Evidentemente hay cosas para profundizar, para perfeccionar, pero estamos abocados y ocupados en el tema, desde una fase primariamente preventiva”, sostuvo Bosque. Y precisó que hay alrededor de 80 psicólogos, además de trabajadores sociales y psiquiatras, para las auditorías de salud mental.

“Tengamos en cuenta que la salud en general es dinámica, la salud mental en particular. A estos hechos de violencia no los vamos a minimizar, están en un contexto general. Cada una de estas situaciones es una herida profunda, amerita análisis, y se seguirá profundizando”, explicó.

Dejá una respuesta

A %d blogueros les gusta esto: