“Hay que recuperar la plaza de Villa El Libertador para los vecinos”, afirma funcionario de Llaryora
El director del CPC 6, Fernando Masucci, sueña con que la plaza principal de Villa El Libertador vuelva a ser de los vecinos.
“Que la plaza sea plaza, un espacio verde (esto lo remarca dos veces), adonde las familias y los chicos jueguen”, le dice a La Décima.
Aclara que esto no significa eliminar la feria que funciona a diario, pero masivamente los fines de semana. “También quiero la feria, con reglas para todos porque el espacio público lo tiene que ordenar el Estado”, aclara.
Masucci confía en que “con diálogo y planificación” se pueda “hacer coincidir la actividad económica con la social” para que plaza y feria convivan en nuevo orden barrial. “Se puede lograr”, se entusiasma, en el marco de “un proceso de diálogo”, agrega.
Los sábados, y principalmente los domingos, la plaza está prácticamente “tomada” por los feriantes o vendedores ambulantes, y queda muy poco espacio para el esparcimiento de las familias. Amén de que el espacio debe ser embellecido porque, sin feria mediante, tampoco sería disfrutable.
“Familias y niños tienen derecho a tener su plaza”, reitera Masucci, haciéndose eco de un reclamo histórico de los vecinos del barrio.
Dice que “no hay que tener miedo” de dar la discusión y de pensar alternativas de convivencia como la reubicación de la feria en las calles adyacentes. “Por qué no. Lo discutamos”, plantea, como disparador.
“Habría que hacer un censo para saber cuántos de los feriantes son de la Villa o vienen de otro lado”, propone, aludiendo a los vendedores “golondrinas”.

Plantea que un modo de ordenamiento podría ser la aplicación de la ordenanza que regula el funcionamiento de las ferias en la ciudad. “No para que paguen impuestos, sino para que el feriante pueda ejercer la actividad económica con mínimas reglas”, propone.
Los intentos hechos por anteriores administraciones para ordenar la feria fracasaron, entre otras razones para evitar pagar el costo político de limitar la venta ambulante en tiempos de vacas flacas. Por eso afirma que “es un gran desafío” iniciar el debate público.
“Ya hablé con algunas instituciones del barrio para convocar a una mesa de diálogo porque la sociedad demanda por sus espacios públicos”, dice Masucci.
El mejor acuerdo sería “garantizar un equilibrio entre ciudadanos, comerciantes y feriantes” para que la plaza vuelva a ser disfrutable para los vecinos.
