Niños denunciaron abusos después de tener una clase de ESI en la escuela
Ocho de cada diez niños que recibió Educación Sexual en la escuela, denunció.
Esto ocurre en ámbitos de la Ciudad de Buenos Aires y es una nota publicada hoy por el diario Clarín, que replicamos para ratificar la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas.
La nota refiere que “meses atrás, el Ministerio Público Tulelar (MPT) de la Ciudad de Buenos Aires firmó un convenio de cooperación con la Procuración General de la Nación, y entonces el MPT porteño comenzó a recibir causas de delitos contra la integridad sexual. “Aumentó exponencialmente la cantidad de declaraciones”, dijeron a Clarín desde el ministerio.
“Teníamos un testimonio por día y desde que tomamos los abusos hay al menos entre tres y cuatro testimonios de chicos y chicas víctimas de abuso cada día”, explica Yael Bendel, asesora general del Ministerio Público Tutelar, en la nota publicada hoy por el diario.
“Y al analizar cómo era que las víctimas habían llegado a hablar de estos abusos o qué sintomatología presentaban para que los adultos cercanos pudieran darse cuenta de estas situaciones vimos que la mayoría había contado estos abusos en las escuelas, y que las denuncias surgían de ese ámbito, y siempre después de haber escuchado y participado en clases de ESI (Educación Sexual Integral)”, asegura Bendel. Según datos del organismo, 8 de cada diez denuncias fueron luego de esta instancia.
“Lo que vemos es que a partir de las clases de ESI estos chicos y chicas pudieron resignificar lo que les pasaba, y que habían sido o eran víctimas de abusos”, explica la asesora tutelar.
Esta consecuencia casi directa de la educación sexual integral y el reconocimiento de lo que es un abuso se da en mayores de 9 años, y principalmente entre quienes tienen de 12 a 14 años: “En este grupo se ve claramente que la develación surge a partir de las clases de ESI en la escuela, que allí se dan cuenta que situaciones que han vivido anteriormente, cuando eran más pequeños, pueden resignificarla a partir de los conocimientos adquiridos en la clase de ESI y entender que fue una conducta abusiva”.
El 65% de estos abusos es denunciado por chicas, mientras que el 35% es de varones. El 80% de los abusos ocurrió en sus propios hogares, por un familiar o una persona conocida.
Los grupos más conservadores deberían sopesar esta información para al menos repensar su postura reaccionaria frente al valor de la educación sexual integral en la formación de niños y adolescentes.
