Si las corporaciones mandan, da lo mismo si el servicio de la basura es público o privado
Hace dos días que no funciona en la ciudad de Córdoba el servicio de recolección de la basura por lo que toneladas de residuos se acumulan en las calles y convierten a la segunda Capital más grande del país en un basural a cielo abierto.
Las partes involucradas (prestatarias, gremio, Estado) en el conflicto se echan la culpa mutuamente. Los contribuyentes reclaman e insultan por la falta de servicio. Y algunos medios de comunicación buscan trascender la mera información para plantear falsos debates acerca de la gestión del servicio. “¿Es mejor el servicio público que brindaba la Crese o el privado que brindan las empresas?”.
El olor nauseabundo invadiendo las fosas nasales romantiza el pasado difuso y repudia el presente vívido. Por lo tanto, el fiel de las respuestas se inclina hacia el pasado que “siempre fue mejor”.
Si es verdad que el corte de servicio obedece a una forma de protesta del gremio recolector Surrbac “motivada por la suspensión de un empleado que se negó ante sus superiores administrativos a entregar las claves de ingreso al sistema de liquidaciones de salarios” (cita La Voz del Interior), es una discusión estéril plantear la eficiencia del servicio desde la óptica de si es público o privado.
Porque cuando manda la corporación (interés particular), el servicio es ineficiente por igual, sea público o privado.
El poder del Surrbac se maceró con los años: empezó a crecer cuando el ex intendente Daniel Giacomino le dio el timón absoluto de la Crese y del servicio; y terminó de consolidarse con la gestión de Ramón Mestre, y de corromperse designando a “ñoquis” en el Esyop. La corporación gremial no perdió poder en el traspaso del control de la órbita pública a la privada del servicio, sino todo lo contrario.
Es cierto que con la concesión, el servicio de la basura se encareció y debería ser más eficiente que otrora. Pero antes y ahora la basura fue/es más un negocio corporativo (gremial, político y empresario), que un servicio eficaz al ciudadano.
