Sin Ganancias para los que más ganan, pero inflación e IVA para los pobres
(Mario Albera) El ministro de Economía, Sergio Massa, anunció este lunes que a partir del 1 de octubre próximo el piso del Impuesto a las Ganancias subirá hasta 1.770.000 pesos mensuales, lo que eximirá del pago a unos 800.000 contribuyentes y dejará al margen de la carga al 90 por ciento de quienes actualmente lo tributan.
Massa hizo el anuncio en un acto en la Plaza de Mayo rodeado de los principales dirigentes de las centrales obreras (CGT y CTA), en el marco de la campaña electoral donde él es candidato a presidente por la coalición de gobierno, Unión por la Patria.
“Hemos tomado la decisión de, por decreto, impulsar desde el 1 de octubre un mínimo no imponible de 1.770.000 pesos. En la Argentina solo van a quedar 80.000 gerentes, jubilados de privilegio o beneficiarios de altos ingresos pagando el Impuesto a las Ganancias”, aseguró Massa.
El beneficio regirá solo hasta diciembre y dependerá que el Congreso apruebe un proyecto de ley para que el nuevo piso se ajuste de manera semestral, en conformidad con la evolución del salario mínimo, vital y móvil, hoy de 118.000 pesos.
En la Argentina, hay 12,8 millones de asalariados, según el informe del Indec del primer trimestre de 2023. Entre ellos, 7,4 millones son trabajadores registrados y 5,4 millones son trabajadores informales, que trabajan en negro, es decir no aportan para su jubilación, no tienen descuentos por obra social ni cuentan con protección legal ante posibles despidos.
Es decir que solo el 6,25 por ciento del total de los asalariados y el 10,8 por ciento de los registrados no pagará Ganancias, mientras que para los 12 millones restantes no hay anuncios de beneficios impositivos. Entre ellos también figuran trabajadores autónomos y monotributistas.
La población económicamente activa y la no activa soportan, en cambio, el rigor del fisco a través del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el impuesto inflacionario. El Nivel general del Índice de precios al consumidor registró un alza mensual de 6,3% en julio de 2023, y acumula una variación de 60,2%. En la comparación interanual, el incremento alcanza el 113,4%.
Inflación e IVA, para los tributaristas, son los impuestos más regresivos del sistema impositivo y sobre los que descansa el aumento de la recaudación.
En el Congreso de la Nación hay proyectos de ley presentados para disminuir, por ejemplo, la carga del IVA en algunos alimentos de la canasta básica, lo que aliviaría el bolsillo de los asalariados que menos ganan y del 42,2 por ciento que trabaja en la absoluta informalidad. Esto sería un anuncio universal que contrarrestaría el aumento de la pobreza y la indigencia, pero el ministro y candidato nacional y popular prefiere beneficiar a los que más ganan. “El salario no es ganancia”, repite.
Claudio Loser, ex funcionario argentino del Fondo Monetario Internacional (FMI), le dijo a Lanación+ que en Estados Unidos y en Europa el 50 por ciento de la población paga impuestos por los ingresos más altos. Con esta modificación anunciada por Massa, solo 80 mil contribuyentes pagarán Ganancias, una forma de desfinanciar al Estado, sobre todo a las provincias.
“Es poco serio e irresponsable hacer anuncios electoralistas con la plata ajena: el 61% de lo recaudado del Impuesto a las Ganancias es de las provincias”, hizo notar el gobernador y candidato a presidente, Juan Schiaretti. El costo para el fisco rondaría el billón y medio de pesos anual, en caso de ser confirmado por una ley del Congreso.
El economista Ricardo Delgado vaticinó en un reportaje en el programa de Maximiliano Montenegro que lo que se ahorrará de pagar el trabajador por la suba del piso de Ganancias se trasladará con seguridad como inversión a la compra de dólares, lo que meterá presión sobre el tipo de cambio y agudizará la inflación.
“Cómprense un autito, no me vayan a comprar dólares”, les aconsejó Massa a los trabajadores que escuchaban sus anuncios, preanunciando lo vaticinado por el economista.
De todas maneras, todos los anuncios que se hagan hoy para poner plata en los bolsillos de los ciudadanos (bonos para jubilados, Potenciar Trabajo, Tarjeta Alimentar, empleados públicos y privados), otra mano se la saca por el lado de la creciente inflación, que ya parece estar instalada arriba del 10% mensual.

