Los vecinos que lucharon por las cloacas en Villa El Libertador
Mario Albera
Un día de junio del 2016, ellos plantearon vivir en un “ambiente sano”
Exactamente a las 11.07 horas del 3 de junio del año 2016, dieciseis vecinos autoconvocados de Villa El Libertador presentaban una Acción Colectiva de Amparo (Ambiental) en contra de la Municipalidad de Córdoba y del Gobierno provincial para que “cese el daño ambiental” provocado por la ausencia de una red de cloacas.
En su presentación, los vecinos citaban el artículo 41 de la Constitución Nacional que dispone el derecho de los habitantes a “gozar” de “un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano”.
Como primer hecho lesivo, responsabilizaban a la Municipalidad de “omitir la realización de actos tendientes a mejorar las condiciones riesgosas en las que viven los vecinos” ante el “desborde de cámaras sépticas y el llenado y hundimiento de los pozos absorbentes” producido por las lluvias y la falta de una red cloacal.
Como segundo hecho lesivo, responsabilizaban a la Provincia de “omitir su obligación de mantener el cauce del Canal Maestro Sur, convirtiéndose en un basural a cielo abierto, con aguas servidas y malezas”.
Los firmantes se habían cansado de “peregrinar” por distintas oficinas municipales y provinciales en busca de algún tipo de respuesta, que nunca aparecía. Por lo tanto, recurrieron a la justicia como último recurso.
Y la justicia les creyó. O mejor dicho, creyó solvente desde el punto de vista jurídico y técnico el planteo de los vecinos, le dio lugar a la medida cautelar y libró oficios a los organismos para que empezaran a brindar respuesta.
Fue la presión judicial a través del amparo colectivo lo que obligó al Municipio a declarar la emergencia ambiental y sanitaria por 180 días -y a prorrogarla en forma sucesiva- y a la Provincia a empezar a intervenir sobre la contaminación del Canal Maestro Sur. Ambas acciones fueron solicitadas con carácter de “urgente” en la cautelar por los vecinos.
Cuando el gobernador Schiaretti y el intendente Mestre, ya en tren de campaña electoral, se arrogan ser los autores intelectuales del proyecto de las cloacas para Villa El Libertador, además de faltar a la verdad, cometen un tremendo acto de injusticia con estos vecinos.
Agrupaciones minoritarias o particulares que sirven a un interés partidario tampoco le han hecho un favor a estos vecinos al “colgarse” de su planteo.
No se entiende la falta de sensibilidad de ambos mandatarios en ignorar en sus discursos públicos el paso que estos vecinos dieron por el barrio para instalar en la agenda pública la necesidad de las cloacas para Villa El Libertador; y luego para lograr que esa necesidad se traduzca en un presupuesto y en la ejecución de la obra.
Sin el paso que dieron estos vecinos ninguneados por la autoridad pública, la necesidad de cloacas para Villa El Libertador seguiría en el olvido. Hoy es una realidad.
Si después de dos décadas gobernando la provincia el peronismo se acordó de las cloacas para el barrio donde siempre tuvo el núcleo duro de sus votantes, fue por estos vecinos que fueron a la justicia. Lo mismo le cabe al radicalismo, que gobernó la ciudad durante 24 años.
Algunos de los vecinos firmantes abandonaron la lucha por agotamiento y porque debieron volver a concentrarse en su familia y trabajo. A algunos les llevó la salud la lucha.
Estas líneas buscan reivindicar a estos vecinos que un día decidieron ponerle el cuerpo y la firma a una denuncia pública para defender sus derechos constitucionales.
Los 16 vecinos firmantes son Luis Rocha, Héctor Márquez, Roxana Herrera, Emmanuel Acosta, Erika Acuña, Andrea Tula, Magdalena Rodríguez, Ramón Castillo, Francisco Valero, Daniel González, Carolina Pagiari, Héctor Allende, Gregorio Faris, Blanca Arizi, Angélica Aguayo y Sonia Quinteros. La doctora que patrocinó el Amparo es María Claudia Brandt.

